No soy miedo, no soy enfado, no soy tristeza

No soy miedo, no soy enfado, no soy tristeza

Somos seres emocionales, nacemos con la capacidad de tener emociones pero aprendemos desde pequeños a concederle más importancia a la parte racional de nosotros mismos, nuestras creencias, interpretaciones, pensamientos y razonamientos. Lo cual no significa que sea negativo, todo lo contrario, ya que las creencias son afirmaciones personales que junto con nuestro sistema de valores guían y definen la percepción que tenemos de nosotros mismos, de los demás y del mundo en general y gracias a esta importancia concedida, somos capaces de identificar cuando un pensamiento nos ayuda o nos aleja de conseguir nuestro objetivo y por consiguiente, actuamos de una manera u otra, pero ¿qué ocurre cuando no sabemos lo que sentimos y cómo nos sentimos? A menudo nos asustamos, paralizamos y tratamos constantemente de luchar contra el miedo, un estado actual y pasajero.

Vivimos sujetos a la premisa de que lo importante es sentirse siempre bien tratando de evitar cualquier emoción incómoda y creciendo en un marco referencial de no aceptación de estados negativos. Realmente no existen emociones positivas o negativas, las emociones son adaptativas, nos permiten prepararnos y reaccionar ante un situación determinada. Lo que se puede tildar de bueno o malo es el sentimiento que de ellas se desprende, es decir, la vivencia de la emoción  más  la interpretación y pensamientos que hacemos sobre ella. Todos sentimos cosas que no nos gustan pero ello no significa que sea malo o estemos en peligro.

Sentir miedo es igual de adaptativo que sentir alegría, las dos emociones informan de un estado interno de ti mismo que puede ayudarte a crecer, la diferencia estriba en la interpretación que hagas de cada una de ellas. La emoción aparece y el sentimiento lo generamos, por lo que si aprendemos a percibir e identificar nuestras emociones podemos ser capaces de regular nuestros sentimientos a través de nuestros pensamientos.

¿Cuál es la clave?

  1. Recordar que aquello que sientes como extraño o desagradable es un estado interno pasajero.
  2. Las emociones y sensaciones son sólo eventos mentales que te proporcionan información de ti mismo en el momento presente.
  3. Si no añades interpretaciones desadaptativas verás como pasado un tiempo desaparecen.
  4. Añadir significa luchar contra ellas: evitándolas, negándolas, intentando controlarlas…
  5. Esos eventos mentales no eres tú, es decir, no eres miedo, no eres enfado, no eres tristeza.

 

Rocío Blanco

@psico_rociobg

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