Autoconocimiento: claves para conocerse a uno mismo

Autonocimiento: claves para conocerse a uno mismo

Entendiendo el autoconocimiento como la capacidad de introspección y de reconocerse a uno mismo como individuo, vemos el papel importante que juega en nuestra vida el saber quiénes somos y de que somos o no capaces.

Como explica Daniel Goleman en su libro Inteligencia Emocional “la persona consciente de sí misma es aquella consciente de sus estados de ánimo mientras los está experimentando y goza de una vida emocional más desarrollada. Son personas autónomas y seguras de sus propios límites, con tendencia a tener una visión positiva de su vida, sin caer en obsesiones ante situaciones negativas”.

Es importante conocer hasta donde puedes llegar y cuáles son tus limitaciones sin que por ella eso sea un problema o un síntoma de inferioridad.  Yo jamás podría ser profesora de Matemáticas o nadadora sincronizada, y no por ello soy peor persona o inferior que nadie. Simplemente soy consciente de mis limitaciones tanto físicas como psicológicas. Ello ni limita mi vida ni mi percepción de mi misma. Me hace consciente de lo que soy y puedo ofrecer. Autoconocimiento.

En situaciones donde tienes personas a tu cargo, ya sean tus alumnos en clase, tus hijos en casa, tus padres ya mayores, y un largo etcétera, todos se verán recompensados si muestras que sabes quién y cómo eres. Tus clientes, tus amigos o tu pareja, estarán rodeándose de una persona que sabe dónde están sus límites y capacidades, que es  capaz de vivir más feliz y tranquila. Cuándo eres consciente de quien eres, de tu autoconocimiento, estas más preparado para poder ayudar a los demás.

¿Por qué? Porque aprendemos a ser más justos con nuestro alrededor  y el de los otros. Y por consiguiente nuestro entorno se verá beneficiado.

Como seres humanos estamos en permanente evolución, nuestra plasticidad cerebral hace que nuestro cerebro se modifique constantemente. Cada aprendizaje, vivencia, emoción nueva va cambiando nuestra fisiología cerebral, de tal forma que lo que hoy somos no lo seremos mañana y no lo fuimos ayer.  Mantenernos al día de la persona que somos hoy y que ya no vamos a ser, nos hace personas conscientes, positivas y saludables.

Cuando sé que puedo esperar de mí, y de los demás  no hay tanto margen para la frustración y el desengaño. De igual modo que trabajamos de manera más eficiente.  Y desarrollamos una mente más abierta a las críticas, llegando a aceptarlas como oportunidad de aprender no como un fracaso o un ataque.

Por lo tanto, sí mejoramos nuestro autoconocimiento, podemos mejorar nuestra regulación emocional siendo así más felices y nuestras habilidades de comunicación, ofreciendo veracidad y confianza en nuestra relación con el mundo y con nosotros mismos. Las relaciones se verán fortalecidas, porque ni tú ni ellos esperas de ti cosas que no son o puedes dar.

¿Cómo puedo conseguir un buen autoconocimiento?

1. Es importante que empieces a trabajar en aceptar quien eres y como eres

Haz una lista de tus fortalezas y virtudes, de lo que te gusta de ti y/o cumplidos recibidos. Te puede ayudar realizar el Cuestionario de las Fortalezas: https://www.authentichappiness.sas.upenn.edu

2. Fíjate metas u objetivos realistas y alcanzables

Trabaja los criterios SMART (por sus siglas en ingles). Te ayudará a determinar  tus prioridades.

  • S (Especifico): Quién, dónde, cuándo, porqué  y qué. Establece que quieres conseguir.
  • M (Medible): Cuanto te va a suponer y como sabrás que lo has conseguido.
  • A (Alcanzable): Asequible y realista, ¿cómo puedo conseguirlo?
  • R (Relevante): Que sea razonable, aplicable, e importante para ti. Cuidado con donde establecemos el nivel de expectativa.
  • T (A tiempo): En un marco de tiempo que te permita hacerlo (Ej. 6 meses).

3. Aprende a identificar tus emociones, a través de la práctica del Mindfulness

Ejercicio “Incorporando el color”, hacernos conscientes de nuestras emociones y de cómo navegan por nuestro cuerpo. Siéntate cómodo y muy quieto y respira de manera pausada.

  • Comienza a escanear tu cuerpo tratando de identificar en que partes hay una emoción y cuál es su color. Concéntrate en esa emoción durante unos minutos, navega por el sin analizar ni juzgar, únicamente toma contacto con ella.
  • Una vez recorrido todo el cuerpo, vuelve a hacer otro barrido y observa si la emoción continua allí o si se ha movido a otro órgano, si se ha intensificado, etc.

4. Realiza la Ventana de Johari junto a compañeros y/o amigos, para visualizar tus virtudes y limitaciones

Consiste en una ventana dividida en cuatro áreas, la Ventana Visible, en la que escribes lo que conoces de ti y los demás también conocen de ti (lo que es público). La Ventana Ciega, sobre lo que los demás conocen de ti pero tu desconoces de ti mismo, es la manera en la que nos presentamos al mundo. La Ventana Oculta, donde guardas las cosas que no quieres mostrar pero sabes que las tienes (lo que conoces de ti pero los demás no). Y la Ventana Desconocida, lo que ni tú ni los demás conocen, sería la ventana del futuro, de lo que puedes llegar a ser.

Con todo esto habrás descubierto cosas fascinantes de ti, de tu autoconocimiento y de los demás. En ocasiones vemos barreras que nos limitan y que nosotros mismos hemos construido, somos los limitadores de nuestro propio potencial. Lo que nosotros vemos como impedimentos otros lo ven como fortalezas.

“Él único límite para nuestra realización del mañana serán nuestras dudas de hoy”

Franklin D. Roosevelt

Por Laura Iglesias

@lauraim814

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