Psicología Educativa: los ambientes de aprendizaje

Psicología Educativa: los ambientes de aprendizaje

La naturaleza misma del aprendizaje y la enseñanza, ya sea en el aula o extraescolar, demanda la creación de ambientes físicos y sociales positivos para sacar el máximo rendimiento al tiempo disponible. Repasaremos algunas indicaciones de expertos para lograr este fín.

Disciplina: el uso de las reglas

Según numerosas investigaciones en educación, las reglas justas y aplicadas de manera consistente tienen un efecto positivo sobre la motivación para aprender al proporcionar seguridad y reducir la incertidumbre, además de fomentar el respeto. Según Emmer y Gerwels (2006) las reglas deberían ser positivas y observables, por ejemplo levantar la mano para hablar, es más efectivo tener unas cuantas reglas generales que cubran muchas cuestiones a una extensa lista de reglas que se ocupen de cuestiones más específicas, no obstante si se prohíbe un acto específico debería  existir una regla que lo señalase.

Las consecuencias de romper las reglas. Lo más importante al quebrantar las reglas es que las decisiones de los castigos , o recompensas al cumplirlas, deben saberse con antelación para que los estudiantes sepan lo que esto significaría para ellos.

El manejo de los problemas de disciplina

Ser un educador efectivo no significa detectar de manera automática cualquier incumplimiento de las reglas y corregirlas públicamente, de hecho actuar de esta manera podría  reforzar la mala conducta. Según los expertos, lo importante es darse cuenta de lo que está sucediendo en un nivel más general y actuar de manera que se eviten los problemas. A pesar de todo no desaparece la posibilidad de que se desobedezcan las reglas u órdenes del educador.

7 formas de detener la mala conducta

  1. Hacer contacto con el infractor y acercarse a él. Otras señales no verbales como señalar el trabajo a realizar pueden ser útiles, asegurarse de que el alunmo vuelve al trabajo para que no se acostumbren a ignorar las señales del educador.
  2. Probar indicios verbales. Como nombrar el nombre del estudiante, formular preguntas o hacer un comentario gracioso (evitando el sarcasmo).
  3. Preguntar a los alumnos si son conscientes de los efectos negativos de sus actos, o enviar un mensaje en primera persona con las consecuencias.
  4. Si se ejecuta una actividad de manera incorrecta, recordar la manera de hacerla bien y pedirlo que lo hagan así. Tal vez se necesite retirar una fuente de distracción como un móvil.
  5. Solicitar al alumno, de manera tranquila y no hostil, que enuncie la regla o procedimiento correcto. Se puede preguntar:¿Qué haces?,¿Va contra las reglas?, ¿Qué deberías hacer?.
  6. Pedir al alumno de manera clara, firme y sin hostilidad que abandone la conducta adecuada, si el alumno replica únicamente se repite la petición.
  7. Ofrecer una opción. “Juan, deja de molestar inmediatamente y realiza el ejercicio como te he explicado, o espérame sentado en ese otro lado que después hablaremos”.

El ambiente físico en el aula

Parece que ubicarse en las primeras filas de clase aumenta la participación y sentarse en las últimas la dificulta, esto no descarta que la mayor “Zona de acción” pueda estar en otra parte del aula. Para compensar esto, Weinstein (2011) sugiere al educador caminar alrededor del aula cuando sea posible, establecer contacto visual con los alumnos más lejanos y que les realice preguntas directas. También puede ser positivo variar los asientos de los alumnos. La ordenación de las sillas o pupitres también es otro aspecto a considerar para un buen ambiente de aprendizaje.

  • Las filas horizontales: Es el ordenamiento tradicional. Sirve para el trabajo independiente y presentaciones del docente, ya que así concentra toda la atención, es menos adecuado para trabajar en grupo.
  • Equipos de 4 o hacer un círculo: Mejor para fomentar la interacción entre los alumnos y especialmente útiles en debates. Facilita la participación y la ayuda pero resulta poco recomendable para presentaciones a todo el grupo. Forma de embudo o pecera: Los estudiantes se sientan juntos, cerca del foco de atención. La forma de pecera crea un sentimiento de cohesión grupal y es útil para observar una demostración o realizar dinámicas creativas. Debe emplearse durante períodos de tiempo cortos ya que no es cómoda y llega a generar problemas de disciplina.

Por Iván Gutiérrez Merino.


REFERENCIAS BIBIOGRÁFICAS

Anita Wookfolk, educational psychology 12ª ed (2013).Pearson education inc.

Weinstein y Mignano,elementary classroom management(2007)(4ª ed.Mc  Graw-Hill.

Tags: , ,

Puede interesarte

Comentar

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Top